domingo, 25 de septiembre de 2022

Muérase a Gusto y Descanse en Paz, Desde Ahora.

“Eso de morirme, sí lo pienso dejar hasta el final.” Creo que así lo dijo Germán Dehesa, y lo cumplió.
Morirse, no tiene por qué ser nuestro destino, pero siempre será el final de nuestro corto o largo camino. Y si bien algunos seres se han acercado a alcanzar la inmortalidad; “¿Quién podría decir que murió Beethoven?” por ejemplo, así preguntaba Facundo Cabral, lo cierto es, que a la mayoría de nosotros, dentro de tres o cuatro generaciones, nadie nos recordará, a menos que a través de nuestros actos o nuestras obras, logremos la mentada trascendencia que, si bien algunos buscan frenéticamente, a otros ni por casualidad les quita el sueño.
El punto a reflexionar es, que si de algo conviene estar conscientes; es de que algún día se nos terminará la pila para siempre, es decir que entregaremos el equipo, o simplemente moriremos. Eso no es ningún secreto, el gran misterio es que desconocemos cuándo y cómo ocurrirá. Aunque siendo optimistas, desconocer esos “pequeños” detalles, resulta un gran alivio, pues de lo contrario viviríamos como esperando la ejecución de una sentencia, o como quien mira el consumir del tiempo en un reloj de arena.
¿Quién se ha puesto a pensar seriamente en cómo será su propio funeral? ¿Quién estará presente y quién se hará cargo de todo? ¿Dónde será? ¿Quiénes asistirán? ¿Permanecerá el ataúd abierto o cerrado? ¿Qué pensará y qué comentará la gente que asista, cuando esté delante de nuestro cuerpo?
¿Y quién ha pensado en lo que pasará después? Cuando regrese la serenidad a la familia ¿Qué pasará con el dinero que tiene? ¿Alguien además de usted sabe en dónde lo tiene y podría disponer de él? ¿Qué pasará con la información que está en su teléfono y en su computadora? ¿Quién tendrá acceso a ella? ¿Quién seguirá pagando los servicios de su casa, la luz, el agua, el gas, y por cuánto tiempo? ¿Qué sucederá en su trabajo y qué pasará con la lista de pendientes y proyectos futuros? ¿Quién se quedará con su auto y sus propiedades? ¿Qué pasará con las cosas que son valiosas, y con aquellas que aun sin serlo, guardan algún valor estimativo?
¿Quién querrá sacar ventaja de su muerte? ¿Quién aprovechará su ausencia para beneficio personal? ¿Por qué no solucionar algunas cosas desde ahora? Ahora que podemos hacerlo, ahora que tenemos la oportunidad de dejar en regla nuestros asuntos y nuestros bienes, ¿Por qué no definir el destino que queremos para todas nuestras cosas? Y con ello hacer más llevadero el momento de la muerte para las personas que nos quieren.
En México tenemos un mes dedicado al testamento, eso sería lo ideal, hacer las cosas de la mano de un profesional, pero si no podemos o no queremos, al menos comencemos por poner en blanco y negro lo que es importantes para nosotros y los nuestros, y evitemos heredar problemas.
Escribamos y metamos en un sobre, las “Instrucciones para continuar viviendo, después de nuestra muerte.” Como una carta a nuestros deudos, pero que esté al alcance de la gente que nos quiere y que ellos lo sepan. Hagámoslo de manera responsable y descansemos en paz, desde ahora, mientras seguimos celebrando el milagro de la vida.
Para nosotros, hacerlo o dejarlo de hacer, no representará gran diferencia, pero para los que se quedan, será una de las mejores herencias que les podemos dejar, una forma de perpetuar aquello por lo que tanto vivimos.
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domingo, 18 de septiembre de 2022

Anécdota familiar, con brecha generacional.

 

Mi hija adolescente, me pidió permiso para ir a pasar la tarde en casa de una amiga. El plan consistía en que después del colegio se juntarían en algún punto y por la noche yo pasaría a recogerla en casa de la abuela de la amiga; domicilio que ya conocía, por una ocasión anterior. 

Así lo acordamos y así se fue, llevando consigo la retahíla de recomendaciones que hacemos todos los padres: Pórtate bien, no rompas nada, comes lo que te ofrezcan, etc. pero, sobre todo – le dije - Cuando llegues a casa de la abuela, me mandas la ubicación.

Aunque sabía cómo llegar, no recordaba el domicilio exacto y seguramente en la entrada del fraccionamiento me preguntarían le nombre de la calle y el número de la casa. El caso es que ella se fue con el encargo y yo me quedé con mis asuntos.

A media tarde me mandó la ubicación; tal como se lo pedí y me quedé más tranquilo. Yo estaba trabajando cerca del fraccionamiento donde está la casa de la abuela, así que no me llevaría más de diez minutos pasar a recogerla, por lo que seguí confiado hasta que llegó la hora y fui por ella. Grande fue mi sorpresa cuando el guardia del acceso me dice que el domicilio que busco no está en ese fraccionamiento.

Decido entonces marcarle a mi hija para que me confirme calle, número y el nombre de la dueña de la casa, y me dice: - Te lo mandé desde la tarde, es que siempre no nos fuimos a casa de la abuela, y mejor nos venimos a la casa de mi amiga…

Me disculpé con el guardia y me retiré apenado. Cuando finalmente llegué por mi hija; quince minutos después al fraccionamiento correcto, le reproché que no me avisó del cambio de planes y que de ahí se había derivado toda la confusión y en consecuencia la llegada tarde.

-          Es que sí te avisé, te mandé la ubicación.

-          Si, pero no la abrí, porque “supuse” que era la ubicación de casa de la abuela, y “solamente” la necesitaba al llegar al fraccionamiento para decirle el domicilio al guardia para que me dejara pasar. Además, me debiste haber dicho del cambio de planes para darme cuenta y medir mis tiempos.

-          Es que era obvio… para eso te mandé la ubicación.

Y me veía como diciendo… ya si tú no la abriste y no te diste cuenta…

Mi hija sigue pensando que mi reclamo fue injusto, porque ella hizo lo que le pedí. Quizá tenga razón.

Yo no he cambiado mi postura, pienso que además de mandarme la ubicación, me debió haber avisado que “siempre no…” y que “por lo tanto…”

Hasta ahora, ambos pensamos que tenemos la razón. Seguramente desde nuestra verdad, la tenemos. Seguro usted también tendrá su postura, por suerte el incidente no pasó a mayores, incluso podría decirse que fue casi irrelevante, pero es un sencillo ejemplo de cómo a pesar de que tenemos nuevas formas para comunicarnos, los nuevos estilos de vida y la evidente brecha generacional nos dejan ver que cada día al mismo tiempo nos comunicamos más y también nos comunicamos menos.

sábado, 11 de junio de 2022

La Monumental… Aberración.

 La Monumental… aberración. 

Un juez prohíbe las corridas de toros en la monumental plaza de toros México, que monumental decisión. 

El toro de lidia no vive de forma salvaje en ningún lado,  no es una especie como el león o el tigre de bengala, que viven en libertad en zonas protegidas. Son ignorantes del tema los que piensan que al prohibir las corridas de toros se salva la raza para que los animales vivan sin que nadie los moleste. 

Por el contrario, si las corridas de toros se extinguen,  lo primero que habrá que hacer es mandar a todos toros a un matadero, a morir como mueren miles de reses que son criadas para la engorda y el consumo humano.  Ese es el triste destino que los seudo ambientalistas no dicen, o no ven. 

A quienes se conmueven ante la crueldad, y en ella se inspiran para usarla de bandera y atacar la tauromaquia, los invito a profundizar en el tema, pero no la vean sólo en la forma como mueren los toros en la plaza, sino en la forma en como viven miles de animales que son criados para la engorda y el consumo humano.

Piensen en las reses que viven hacinadas en corrales donde no tienen espacio para moverse y ahí pasan toda su vida, dos a tres años hasta que cumplen el peso necesario para llevarlos al matadero. Donde la “muerte digna”, y el supuesto “poco sufrimiento” está por verse. 

Ahora piensen en el toro de lidia, con una vida de cuatro a cinco años, viviendo en el campo al aire libre, en grandes agostaderos, con su manada, con veterinarios pendientes de su alimentación y su salud desde que nacen hasta que se van a la plaza, donde en casos excepcionales incluso, pueden recibir el indulto y vivir como sementales de su ganadería hasta morirse de viejos. 

Ahora pregúntense ¿Por qué les conmueve más la lidia de un toro que ha vivido como rey durante cuatro o cinco años y que se torea por 15 o 20 minutos, que una vida entera de dos a tres años de cautiverio y hacinamiento en un corral de engorda? ¿Donde existe más crueldad? 

Y no hablemos de cerdos, conejos, borregos, cabras y miles de aves que pasan por condiciones similares y nadie los voltea a ver, ¿Acaso esa crueldad no les inspira nada?

Si se extinguen la fiesta brava, terminará una tradición que además de todo, ha sido fuente de inspiración para miles de artistas: Poetas, pintores, compositores,  músicos, cantantes, escultores...  gente que gracias a  su talento a inmortalizado al toro y al torero a través de su obra y su arte.  Que bueno que al menos nos quedemos con eso. 

Celebro las tardes de toros que he pasado con familia y amigos, cerebro el inigualable ambiente de las plazas, la musica, los caballos, los trajes de luces, los rituales, y las grandes faenas de toreros profesionales que me han hecho vibrar y sentir la emoción a flor de piel. 

Quien celebre el fin de las corridas, sepan que al hacerlo contribuyen a la extinción definitiva, pero no de una tradición,  ni de una fiesta,  sino de uno de los más bellos animales sobre la tierra el toro de lidia, háganlo con conocimiento de causa y despójense de ese disfraz de seudo ecologistas que no les viene al caso. 

Pudiera ser que la tendencia sea irreversible, por ahora lo lamentamos unos cuantos,  después lo lamentaremos todos.

domingo, 1 de agosto de 2021

Lo que aprendí de Chucho Ramírez


Durante la convención de Equipos Técnicos que se llevó a cabo en León, Gto. En octubre de 2018, tuvimos una conferencia impartida por el ex director técnico de la selección nacional sub 17; Jesús “Chucho” Ramírez. Muchos conceptos y aprendizaje sacamos de dicha ponencia, dentro de los cuales destaco los siguientes:
El Jugador profesional de futbol, debe tener 4 tipos de entrenamiento para el desarrollo pleno de sus facultades:
1.- Entrenamiento Físico: Los futbolistas profesional, ante todo, deben ser atletas, y por lo tanto tener la condición física necesaria para soportar entrenamientos o partidos de más de 2 horas continuas sin disminuir su rendimiento. Además deben ser conscientes de lo importante que es su cuerpo a la hora de desempeñar su trabajo, lo cual exige disciplina y hábitos saludables, así como abstenerse de todo lo que vaya en detrimento de su salud, como fumar, tomar, inyectarse o inhalar sustancias nocivas.
2.- Entrenamiento Técnico: Un buen futbolista, debe saber mover el balón, saber recibirlo y controlarlo tanto si viene por aire o a nivel de cancha, debe saber llevarlo, burlar al contrincante y saber pasarlo a un compañero, también sabe diferentes formas de pegarle y conseguir diferentes efectos con él. Un buen futbolista, debe saber qué hacer con el balón en cualquier momento del partido y en cualquier lugar de la cancha.
3.- Entrenamiento Táctico: El buen jugador, está consciente de lo que le toca hacer a la hora de jugar, conoce el territorio y su campo de acción, un buen futbolista, tiene claro lo que los demás esperan de él y lo hace. Sabe colocarse de forma estratégica y sabe dónde están colocados sus compañeros. Sabe qué puede esperar de sus compañeros y qué esperan ellos de él.
4.- Entrenamiento Mental: Los profesionales del futbol, saben manejar el éxito y la derrota, saben concentrarse en el juego, sin dejarse influenciar por la multitud que les grita, los abuchea o les aplaude en un estadio. Saben cómo manejar la fama, a los medios de comunicación y a sus fans. Un buen futbolista se entrena para ganar, sabe que el triunfo depende de lo que logren hacer como equipo y es consciente de que el trabajo por separado de cada uno, jamás será tan valioso como lo que logren hacer juntos.
Esto lo aprendimos de quien fuera director técnico de la selección nacional sub 17 y los llevara a ganar el mundial en 2005.
Pero el aprendizaje no se queda ahí. Lo más relevante de aquella enseñanza, es que cualquiera de nosotros, en el ámbito profesional, debemos reconocer que necesitamos los mismos 4 tipos de entrenamiento adaptados a nuestra profesión y trabajo.
1.- Entrenamiento Físico: Cuidar nuestra salud tanto física como mental, alimentarnos bien y estar al pendiente de nuestro cuerpo son responsabilidades que todos debemos asumir. Una dieta balanceada, una razonable dosis de ejercicio en función de nuestra edad y nuestros chequeos médicos periódicos, son una excelente forma de comenzar. De igual manera, erradicar malos hábitos que atentan contra la salud o ponen en riesgo nuestro desarrollo físico o mental.
2.- Entrenamiento Técnico: Educación constante es lo menos que debemos hacer. Ya no es suficiente tener una licenciatura o un posgrado, la vida laboral y la cultura globalizada nos obliga a mantenernos actualizados diariamente, tenemos que aprender no sólo el hábito de aprender, sino también el de desaprender lo que ya no nos sirve y el de reaprender aquello que se crea o evoluciona siguiendo nuevas tendencias o nuevas formas de hacer las cosas. La preparación es algo que nunca debe terminar. Aquel que se considere producto terminado o que ya no tiene nada nuevo qué aprender, habrá llegado al límite de su desarrollo.
3.- Entrenamiento Táctico: Toda organización funciona como una cadena formada por eslabones, donde a cada uno le toca hacer su parte. Y nadie puede ni debe hacer el trabajo de otro. Un equipo eficiente es aquel donde cada uno hace lo que le corresponde. Así yo sé lo que puedo esperar de los demás, pero también los demás saben lo que pueden esperar de mí. La táctica, nos enseña a cada uno a conocer nuestro territorio, nuestra área de influencia y también nuestros límites.
4.- Entrenamiento Mental: Para nadie es un secreto que el mundo laboral actual puede llegar a ser estresante a un nivel dañino, las presiones y el constante espíritu competitivo nos hacen estar en permanente lucha; en el mejor de los casos contra nosotros mismos, y de manera simultánea contra los demás. Prepararse mentalmente para sobrellevar un trabajo sin que ello te desestabilice tu vida personal, se ha vuelto un desafío. El equilibrio entre la vida personal y laboral es algo que se tiene que aprender pues de lo contrario será fácil que nuestro cuerpo termine por pagar las consecuencias. De igual forma la presión, la ansiedad, la separación de asuntos personales y laborales, la envidia, el éxito y el fracaso, son emociones de todos los días que debemos aprender a manejar y no permitir que nos manejan a su antojo.

sábado, 12 de junio de 2021

La Vida Como un Lego

 

Cuando era niño, los Legos eran bloques de plástico de diferentes tamaños y colores. Había también algunas piezas especiales; como ruedas, postes o bases planas, y con ellas podíamos construir todo lo que nuestra imaginación nos permitiera.

Un paquete de bloques, lo mismo servía para armar un auto, que una casa, un avión, un puente, un edificio o algo con cuatro patas, que bien podría ser un perro, un caballo o una mesa.

Como todas las empresas, Lego evolucionó y lo hizo de forma espectacular. A la fecha tiene productos para armar que yo no sé si considerarlos modelos ejemplares de la ingeniería y el diseño industrial o simplemente obras de arte.

Estos “juguetes;” creados a la perfección, lo mismo reproducen personajes, escenarios, vehículos, naves espaciales, y todo tipo de accesorios de películas, series de televisión, caricaturas, etc. Todo con un sorprendente nivel de precisión que raya en la perfección. De igual forma, los manuales que vienen en cada caja, están hechos con tal nivel de detalle que están pensados para que no te equivoques y puedas seguir el proceso de ensamble de principio a fin.

Pero ¿Qué pasa con los usuarios?, ¿Cómo hemos cambiado? Y ¿Qué sucede a la hora de “jugar”?

Lo que he visto, es que ahora el dueño del Lego, se programa para seguir un instructivo al pie de la letra y ejecutarlo sin errores, porque si se equivoca, ¡Cuidado!, Puede haber desde una simple corrección en el proceso, hasta una llamada de atención por algún intolerante adulto, que todavía cree en el ochentero dicho de “hay que hacer todo bien y a la primera”.

También hay que decir que con los Legos nuevos, ante cualquier equivocación, el proceso de armado en algún momento se verá interrumpido, pues están diseñados para armarse bien y no soportan que cometas el menor error.  Si te equivocas, (repito) llegará el momento en que alguna pieza no va a embonar y habrá que regresar algunos pasos hasta encontrar el error. En resumen, sólo hay una forma de armar un lego y esa forma es hacerlo bien de principio a fin. ¡Qué estrés! Es como llenar un formato de migración en un aeropuerto y sentir que si te equivocas te van a deportar.

Por si fuera poco, cuando un niño recibe un Lego y en la caja se observa una nave espacial, en su mente no concibe otra cosa más que armar esa nave y no espera sino que el resultado final sea exactamente igual al modelo que aparece en la caja.

Ni por error alguien pensará armar algo distinto, o modificar el diseño original. Aquel juguete una vez terminado, en el mejor de los casos, servirá para jugar a una sola cosa y en muchos otros casos terminará como pieza de colección en alguna estantería.

Aquí no hay culpa ni señalamientos negativos para nadie, a eso hemos evolucionado empresa y usuarios. Pero la historia no termina ahí, resulta que con los modelos nuevos si alguna pieza se pierde, se quiebra, o si a medio proceso de armado se extravía el instructivo, el desencanto suele ser terrible, porque todo ello nos impedirá avanzar y llegar hasta el final, es decir que la perfección del modelo terminado jamás se alcanzará. Luego, la expectativa de ver el juguete concluido se derrumba y el juguete se abandona.

Bueno, pues, eso no pasaba antes, si perdías una pieza, ni cuenta te dabas, porque jugabas con el resto. Si te compraban o te regalaban otra caja de Lego, las piezas nuevas se revolvían con las viejas y finalmente tenías más con qué jugar, lo cual te permitía hacer más cosas. Ahora tus edificios podían ser más altos y tus ciudades más grandes.  Tampoco era raro que en alguna noche de forma inesperada encontraras la pieza que habías perdido mientras caminabas descalzo y a oscuras por algún lugar de la casa, en ese momento maldecías a la marca y a todos los que habían estado jugando con ellos.

Actualmente las tiendas de la marca han evolucionado tanto, que ahora puedes personalizar tus piezas y si extravías alguna, te la pueden conseguir y enviar prácticamente a domicilio. Lo mismo pasa con los manuales, que puedes consultarlos o descargarlos de internet. Todo eso está genial y es gracias a la tecnología, a la forma como el mercado ha evolucionado y a que los usuarios seguimos consumiendo y gozando de toda la felicidad que esa marca nos ha dado.

El punto es que acabo de darme cuenta, que la vida se parece mucho a los legos, pero a los de antes. Ya que en la vida, siempre sabes en qué momento y cómo comienza, pero no sabemos cómo ni cuándo va a terminar. Tampoco sabemos cuántas cosas vamos a poder lograr, ni qué vamos a poder armar a lo largo de los años. No sabemos qué pérdidas tendremos, ni qué ganancias vamos a obtener. La vida, por supuesto no tiene instructivo, y mucho menos un único camino para poderlo caminar. La vida simplemente te presenta un aquí y un ahora, con las piezas a tu alcance y el resto es creatividad, astucia, talento, valentía, por qué no decirlo, también algo de suerte, pero sobre todo ganas, muchas ganas de hacer cosas.

Igual nos topamos con gente más experimentada que nos enseña a armar grandes cosas, o nos comparte todo lo que ellos han armado. Pero también nos topamos con gente nociva, que sólo se dedica a desarmar y a destruir.

Y tú, lectora, lector querido, ¿Qué has podido armar con tus piezas hasta ahora?, ¿Qué proyectos tienes a medias y todavía sin terminar? Y por último y más importante, en los años que te quedan ¿Qué más cosas te gustaría armar?

jueves, 3 de junio de 2021

Un Solo México

 Necesitamos un solo México, donde quepamos todos.

Todos los pensamientos, los colores y las razas.

Todas las ideologías, que converjan y diverjan sin miedo a morir.

Un México, donde nada valga tanto como la vida misma.

 

Un solo México, plural y diverso.

Donde comprendamos la realidad ajena.

Donde aceptemos a los que son o piensan diferente a mí.

Donde seamos solidarios con los que más necesitan y menos tienen,

y esa solidaridad nos una, como tantas otras veces.

 

Un solo México, donde nada ni nadie nos divida.

Donde nadie siembre encono ente nosotros, que al final somos iguales.

Donde nadie diga, que existen ciudadanos de primera y de segunda.

Y seamos capaces de ayudar al fregado, sin fregar al próspero.

 

Un solo México, donde entendamos que lo que nos une,

es más grande que lo que nos divide.

Que nuestras coincidencias son mayores que las diferencias.

Y mis derechos están de alguna forma ligados a los tuyos.

 

Allí cabremos todos, indios y mestizos.

Pobres y ricos, ateos y creyentes, ancianos e infantes.

Todos los géneros y todas las creencias.

Empresarios y obreros.

Catedráticos y analfabetas.

 

Artesanos, agricultores, constructores,

transportistas, indigentes, profesionistas,

Los que venden, los que compran,

los que cumplen, los que evaden, los que ríen, los que lloran.

 

Borrachos y cantineros, cholos y grafiteros,

Campesinos, deportistas, ganaderos y poetas.

Delincuentes, policías, estudiantes, albañiles,

Cocineros, políticos, atletas…

 

Un solo México, donde quepamos todos.

Porque todos somos uno,

Porque uno somos todos.

Y al final somos el mismo, el que añora, el que sueña,

el que aspira, el que quiere y ya no espera.

 

 

jueves, 20 de mayo de 2021

BITÁCORA DE UN ENFERMO DE COVID19 (Testimonio Personal)

DÍA CERO (sábado 8 may)

Salgo a las 8:00am a hacer ejercicio, mi propósito, correr 5Km

Sólo logro correr 4km y el último lo termino caminando, ese fue mi primer aviso, pero no lo detecté.

Durante el día me duelen las rodillas y las piernas, segundo aviso, pero tampoco lo detecté, pensé que era a causa de la corrida o quizá por no haber calentado lo suficiente.

A media tarde, me informa un compañero de trabajo que acaba de dar positivo a covid19.

Pasé la tarde viendo una película con mi hija. Al terminar me duele la cabeza, tercer aviso, que tampoco detecté, me tomo una pastilla y me acuesto a dormir.

 

DÍA UNO (domingo 9 may)

Me levanto con dolor de cabeza, dolor de cuerpo y fiebre. No lo pienso más y voy a hacerme una prueba de covid19, (antígeno, hisopo por la nariz con resultado a las 2 horas y 96% de certeza), 2 horas después me llega el resultado de la prueba confirmando estatus positivo.

Disponemos una habitación y mi esposa de encarga de dejar dentro todo lo que puedo requerir en una semana.

En paralelo, informo al Doctor de mi situación y por la noche recibo mi primera receta.

Me instalo en la habitación y comienzo el tratamiento con algunas medicinas que sobraron de cuando mi esposa estuvo enferma, entre enero y febrero.

Informo a mis familiares, compañeros de trabajo y amigos con quienes tuve algún tipo de cercanía durante la semana.

Mi hija, con quien pasé la tarde del sábado, a pesar de no tener ningún síntoma, decide aislarse en su cuarto unos días por prevención.

 

DÍA DOS (lunes 10 may)

Surtimos los medicamentos faltantes de la receta y comienzo a tomar el tratamiento completo.

El dolor muscular es el más severo de los síntomas, el cuello, hombros, espalda alta y baja y en menor grado los brazos y las piernas. Todo me causa dolor, como si entre varios malandros me hubieran apaleado.

Reaparece la fiebre y el dolor de cabeza de forma intermitentes.

Todo el día reposo acostado sin lograr encontrar una posición cómoda o en la que el dolor sea menor, a pesar de eso mi oxigenación se mantiene en 96%

Me puede mucho no poder celebrar a mi esposa en el día de las madres, aunque todos lo entendemos, me quedo con la sensación de que tenemos pendiente reponer el festejo de ese día tan especial.

 

DÍA TRES (martes 11 may)

El dolor muscular sigue siendo la principal fuente de dolor, todo lo demás se mantiene igual, pero ahora aparece un nuevo síntoma, la diarrea.

 

DÍA CUATRO (miércoles 12 may)

Ninguna posición me resulta cómoda, ni sentado, ni parad, ni acostado, ni boca arriba, ni boca abajo, ni de lado. Además cambiar de una posición a otra implica dolor constante e intenso, me tengo que mover en cámara lenta, como si fuera un anciano. Particularmente el dolor está sobre la espalda, los hombros, el cuello y a la altura de los riñones.

La diarrea sigue.

 

DÍA CINCO (jueves 13 may)

Inicio el día con la consigna de hacerme análisis de sangre y una placa de tórax, mi esposa me lleva al laboratorio por la mañana para los análisis y por la tarde para la placa.

El dolor de cuerpo disminuye considerablemente gracias a los medicamentos, ahora lo que tengo es una sensación de debilidad y agotamiento general

El Electrolit, se ha convertido en mi agua de uso común, para evitar la deshidratación por tanta diarrea y la fiebre que se presenta de forma esporádica, generalmente por las noches, cuando despierto y siento la resequedad en los labios al grado de sentirlos sangrar.

Llevo 3 días comiendo caldo de pollo, manzanas y peras sin cáscara. Siento que estoy perdiendo peso.

Por la tarde, siento náuseas hasta vomitar, gracias a eso, llega una sensación de alivio que me hace sentir mejor.

Como la diarrea no da tregua, el médico aumenta medicamentos a la receta y dosis adicionales de otros medicamentos que ya estaban ahí.

Extraño mucho poder besar y abrazar a mi esposa y a mis hijos. Ese día la desesperación y la emocionalidad se hacen presentes al caer la tarde. Estoy fastidiado.

No obstante, no dejo de agradecer que a pesar de todo, no tengo ningún problema para respirar. Y no dejo de pensar en los miles pacientes que la han pasado mucho peor. Eso me da ánimos para continuar.

 

DÍA SEIS (viernes 14 may)

Obtengo resultados de laboratorio, cuya interpretación dice: “Leve compromiso pulmonar sin activación de coagulación, con ferretina elevada”. La instrucción del médico es puntual: Continuar con el tratamiento y con la dieta tal como está indicado.

A este día soy muy consciente de que a pesar de lo mal que pueda sentir y la fiebre y la diarrea, sigo pudiendo respirar con toda normalidad, y eso lo valoro más que nada.

La hipótesis es que el virus se está manifestándose más en mi aparato digestivo que en el respiratorio, gracias a Dios.

 

DIA SIETE (sábado 15 may)

El cuadro general sigue igual, cansancio y debilidad generalizada, fiebre esporádica y diarrea constante.

A lo anterior, a partir de este día, se agregan los primeros accesos de tos seca.

Se agregan medicamentos a la lista ahora para la tos.

Oficialmente estoy harto de comer caldo de pollo, manzanas y peras.

 

DÍA OCHO (domingo 16 may)

El doctor hace una valoración de la semana y actualiza la receta. Elimina algunos medicamentos y agrega otros, como jarabes e inhaladores, etc.

Por la noche la fiebre otra vez aparece, se me figura como una batalla cuerpo a cuerpo donde unos días no dejo que me suba y otros me sorprende arriba de los 38°C.

Así fue esta noche, sudar y sudar obligándome a cambiar de ropa 4 veces en una sola noche, ya se imaginarán, qué tal dormí.

 

DÍA NUEVE (lunes 17 may)

Amanezco de buen ánimo, no obstante haber pasado mala noche.

Sigue la sensación de agotamiento general, la diarrea, la tos y ahora mi oxigenación baja de un promedio de 96% a 93%

El doctor interpreta esto como una alerta, y ordena 7 ampolletas intramusculares a la receta, por siete días, una diaria.

Hice algo que jamás había hecho, aprendí a inyectarme solo. Dos tutoriales en youtube y la recomendación del Dr que me está atendiendo y de un amigo que también es médico. “En la nalga, en el muslo o en el brazo, donde se te haga más fácil.”

Para mi sorpresa creo que lo hice bastante bien y esto levantó todavía más mi ánimo.

 

DÍA DIEZ (martes 18 may)

La fiebre volvió en la madrugada, tuve que cambiarme de ropa y ya no me fue posible conciliar el sueño.

Las molestias del cuerpo han disminuido, el reposo ha sido fundamental en la recuperación.

El % de oxigenación lo he mantenido en 94% y el ritmo cardiaco ha vuelto a ser de dos dígitos, gracias a las inyecciones. Hoy me apliqué la segunda con muy buen tino y resultado.

Realizo caminatas en la habitación, por cerca de treinta minutos, del extremo más alejado hasta el baño y de regreso, vueltas y vueltas.

 

DÍA ONCE (miércoles 19 may)

Mis dolores prácticamente han desaparecido, me siento bien en lo general y por primera vez, desaparece la diarrea.

Parece que mi cuerpo poco a poco va volviendo a la normalidad. En esta condición me siento con muy buen ánimo y con energía suficiente para reincorporarme; a distancia, por supuesto, en algunas actividades laborales.  

De esta forma el día se me pasa más rápido y la mente se mantiene ocupada.

Por la noche, pongo música de salsa para celebrar, comienzo a bailar disfrutando del ritmo y me doy cuenta que inmediatamente me agoto, no aguanto bailando ni una canción.

Me acuesto nuevamente y pienso que la recuperación será lenta y paulatina.

 

DÍA DOCE (jueves 20 may)

Dormí bien, y desperté de buen ánimo.

La diarrea ya no está, esto me entusiasma porque me permite ampliar el menú. Me desayuno un sándwich que me sabe a gloria. Continúo con mis raciones de fruta sin cáscara y al mediodía mi caldo de pollo.

Los síntomas de malestar han desaparecido prácticamente por completo, la fiebre también y lo único que quiero es llegar al domingo, para hacerme otra prueba y esperar salir negativo para poder reincorporarme a mi vida normal.

Por lo pronto, serenidad y paciencia, como decía Kalimán. 

 DÍA TRECE (viernes 21 may) 

Pasé una buena noche, prácticamente sin síntomas.

Mi nivel de oxigenación se mantiene en 96% y 97% todo el día y ritmo cardiaco por debajo de 70bpm

Lo que antes era diarrea, se vuelve estreñimiento, el médico ajusta de inmediato medicamentos y dosis prescritas.  

Todo va volviendo a la normalidad.

DIA CATORCE (sábado 22 may)

Mi oxigenación se mantiene entre 95% y 96%, estoy sin síntomas y me siento bien.

Me programo para hacerme una nueva prueba de covid19 al día siguiente, es decir 2 semanas después de la primera, con la esperanza de salir negativo y retomar mis actividades normales.

DÍA QUINCE (domingo 23 may) 

Continúo con oxigenación al 96% y ritmo cardiaco por debajo de 70bpm.

Me realizo una prueba de antígeno, (hisopo por nariz), y en 2 horas tengo el resultado esperado. Negativo a Covid19. La recomendación del médico es muy clara. Debemos continuar el tratamiento con algunos ajustes para evitar un retroceso y con todas las vitaminas hasta que tengamos la vacuna o termine la pandemia. 

EN CONCLUSIÓN

Mi historia con el covid19, hasta ahora tiene un final feliz, creo que por esta ocasión le voy ganando la batalla, esto debe ser motivo de aprendizaje, que ayude a generar consciencia sobre la importancia de la prevención, para que sepamos qué hacer y cómo reaccionar ante una situación como esta.

Prepararnos física, mental y económicamente para afrontar una situación así, es la mejor recomendación que por ahora les puedo dar.  Estar atentos a la aparición de los primeros síntomas es clave, y tener un plan de acción listo para implementarse.

Enfrentar una enfermedad siempre es desagradable, pero si no se está preparado para ello, seguramente la experiencia será peor.

Abrazo y salud para todos ustedes. Desde casa feliz y agradecido con tantas palabras de apoyo y muestras de cariño

Por último, mi reconocimiento y agradecimiento al Dr. Guillermo Garza, De Cd. Juárez, Chih. por su atención profesional.

Manuel

P.D. Es importante aclarar que mi dosis de medicamentos la continué tomando (Con leves ajustes) hasta que conseguí tener mi esquema de vacunación completa.

Mi primera dosis de vacuna fue el 9 de junio y la segunda el 30 de junio. La recuperación ha sido poco a poco en todos los sentidos.