Querido Pablo, te voy a platicar lo que recuerdo de cuando tu hermana y tú cumplieron un año. A esa edad el desplazamiento es por toda la casa, nosotros siempre preferimos que lo hicieran en el suelo. Nunca nos gustaron los andadores o andaderas. - ¿Se quiere desplazar? - Hágalo como pueda. - ¿Se quiere parar? – ¡Adelante!, agárrese de donde pueda - y más o menos con esa filosofía fue que aprendieron a ir y venir por toda la casa valiéndose de sus propios recursos. Como vivíamos en casa de dos pisos, fue importante dedicar todo un sábado a enseñarlos a subir y bajar escaleras, pues aunque teníamos las tradicionales puertitas para evitar accidentes, sabíamos que los accidentes suceden precisamente cuando las puertitas fallan, así los enseñamos a deslizarse también en sentido vertical. Ahí nos dimos cuenta de que lo que para ustedes era un juego, para nosotros, fue una experiencia que nos ayudó a identificar el nervio ciático.
Finalmente aprendieron a ir y venir en forma empírica, dominaron las habilidades de agacharse, gatear, reptar, trepar, voltearse, deslizarse, subir y bajar. También aprendieron que la tierra de las macetas no tiene buen sabor, y que las aristas de los muebles y muros hacen daño, sobre todo cuando se incrustan en la frente. También supieron el desmadre que se hace cuando jalan el mantel de una mesa con todo el servicio puesto y cómo se sienten los toques de las pilas cuadradas cuando te las pones en la lengua. En esta edad los chipotes parecen ser parte del niño, y eso que apenas está aprendiendo a caminar. En fin, es una edad en la que comienzan a explorar el mundo que está a su alcance.
Cuando el niño ronda el año de edad, comienza a comer casi de todo. Papillas de carne, verduras y frutas, huevo, etc. Esta etapa es divertida pues es de mucha experimentación. Los típicos consejos que escucharás son los de: -Dale verduras antes que frutas, porque si le das primero la fruta ya no va a querer la verdura… (no te creas todo lo que escuches, que nada es para siempre).
En esta etapa los padres descubrirán que a los niños les divierte más untarse la comida que ingerirla. Así que amasen paciencia y entiendan que así será durante un tiempo. Así comienzan las primeras travesuras…
Cuando el niño comienza a caminar, es todo un acontecimiento, creo que es el indicador ideal para reconocer que el pequeño ya no es un bebé, sino un niño. Y aquí comienza lo que para mi gusto es la etapa físicamente más cansada para los padres. Es ahora cuando no puedes perder de vista al niño ni un solo minuto, pues sus nuevos alcances lo hacen vulnerable a accidentes y extravíos.
Aquí se vuelve sumamente complicado salir a un restaurante, ir a casas ajenas o a centros comerciales, pues el bodoque ya no quiere estar cargado ni en la carriola, por ahora todo lo que quiere es caminar, y si es posible, correr. De tal forma que tenerlo confinado en un espacio reducido, será tarea difícil y acompañarlo a caminar, también. Y soltarlo en un entorno no apto para él, lo hará ver (como dice el dicho) “como chivo en cristalería”.
Recuerdo, querido Pablo, que cuando tenías 1 año, un buen día llegó tu hermana de 3 años de edad a nuestra recámara para decirnos: - Sabían que Pablo ya se baja sólo de la cuna…
Nos levantamos disparados a ver de qué se trataba y efectivamente comprobamos que ya te habías bajado. Tus habilidades eran suficientes para que escalaras el barandal por dentro de la cuna y te dejaras caer por afuera con tal de obtener la libertad.
Ese día le quité el barandal a tu cuna pensando: - Si te has de caer, que sea de 50 cm y no de 1.20m de altura. Experiencias como ésta te sorprenderán a cada rato.
También es típico que algunos padres adopten los nombres que los hijos les imponen a las cosas. Por favor no caigas en el absurdo de decirle a tus hijos que los perros se llaman “gua-guás”. Enséñale a tus hijos, que los perros se llaman perros y todo será mejor, pues de lo contrario, parecerá que en lugar de que el niño aprenda a decir las palabras bien, los papás aprendemos a decirlas mal. Analízalo, se ven tan ridículos los adultos que pretenden imitar a los bebés. Pero en fin. No sé si lo recuerdes, pero ustedes siempre escucharon que los perros se llamaban perros, y los trenes se llamaban trenes, y no “pu - pús”, como algunos les dicen. Creo que es un buen ejercicio para que los padres enseñen a los hijos a llamar a las cosas por su nombre, y sean ellos los primeros en poner el ejemplo.
Finalmente te comento que en este momento y más o menos hasta que cumpla los dos años, llegarás a pensar que tu niño es una adoración, pues es dócil y obediente como ninguno. Pero no te confundas, lo que sucede es que el niño todavía no llega a la siguiente etapa. Aquella en la que pondrán a prueba tu carácter y tu paciencia; la etapa del desafío hacia los padres, que incluye el emocionante reto de empezar a decir que “NO”.
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sábado, 30 de mayo de 2015
"10 AÑOS no son nada... son todo" El Bebé Crece. (Capítulo XIX)
Cuando tu hermana nació, querido hijo, su condición de primogénita hacía que tuviera toda nuestra atención, y si bien, por una parte es bellísimo, por otra es cansadísimo. Qué alivio fue cuando acordamos que la niña asistiría a la escuela… es una combinación entre escuela y guardería, que si bien es cierto que a los niños les encanta, la realidad es que a quién más bien le hace este proceso es a las madres.
Es un alivio, conocer a otras personas que están pasando por el mismo proceso que tú, y seguramente por la igualdad de circunstancias, sucede que alguien totalmente desconocido, se puede convertir ahora en tu mejor amigo.
Cuando los bebés crecen van siendo cada vez más divertidos, la realidad es que cuando son recién nacidos o de pocos meses, son casi casi de ornato, ahí los dejas y ahí se quedan, esto es porque su capacidad de desplazamiento todavía no se ha desarrollado, y su comunicación consiste en llorar o no llorar. Y por más que los padres, abuelos y tíos les hablemos y les hagamos muecas ellos simplemente están ahí, tranquilos si se sienten amados y seguros, y berreando si se sienten inseguros, con hambre o con alguna molestia.
Después de unos meses, los bebés comienzan a reconocer a los padres y a descubrirse a sí mismos, se dan cuenta que tienen manos y pies y pasan largos períodos viéndoselos. También comenzará una nueva forma de comunicación que a los adultos nos resulta fascinante. El bebé sonríe ante ciertos estímulos.
Los meses siguen pasando y con ellos van llegando nuevas actividades, juegos nuevos, nuevas tallas de ropa, las papillas, los biberones gigantes, y de pronto notarás que el bebé, ya se puede sentar solo sin irse de lado. En los intentos previos a esta etapa seguro te sucederá que lo sientas y lo dejas como en equilibrio mientras volteas buscando a tu pareja para decirle emocionado:
- ¡Ya se sienta sólo!
y todavía no acabas de decir “sólo” cuando escuchas el cabezazo contra el suelo seguido de un emotivo llanto, que te regresará de golpe a la realidad. En esta época y por los siguientes 5 o 6 años, tendrás a la mano un nuevo aliado, la pomada de árnica. Alivia el dolor y desaparece los chipotes rápidamente, con ello evitarás preguntas incómodas como:
- ¿Pues qué le pasó a tu niño en la frente? Porque eso no parece piquete de zancudo…
Antes de que cumpla el año de nacido, el bebé aprenderá a desplazarse por sus propios medios, ya sea reptando, gateando o incluso caminando, en esta etapa los padres desarrollamos la capacidad de identificación de zonas de riesgo, en cuanto entras en un lugar nuevo, comienzas a ubicar contactos eléctricos a baja altura, aristas, desniveles, rampas, y objetos que puedan quebrarse, y que se encuentren a menos de 1 metro de altura.
Así como huecos y barandales por donde quepa la cabeza o la criatura entera so pena de no volverlo a ver. En esta edad el inocente ya va y viene por todo el territorio que tenga a su alcance, aquí es cuando sube, baja, engulle, succiona, lame, inserta, empuja y jala libremente todo lo que encuentre a su paso.
Aquí comienza una de las etapas más agotadoras para los padres, pues literalmente no pueden perder de vista al chiquillo que ahora es todo un explorador de lo que para él son nuevos territorios. Será común que como padre o madre del bodoque, te duela la espalda de andar tanto tiempo encorvado tratando de enseñarlo a gatear y a caminar, aquí una recomendación querido Pablo; salvo que exista algún impedimento de salud, todos los bebés tarde o temprano aprenden a caminar, así que no seas desesperado y dale su tiempo, no comas ansias. Como vivimos en un mundo donde todo va de prisa y todo queremos que suceda al instante, a los padres nos gana la desesperación por ver cómo nuestros hijos pasan a la siguiente etapa, sin siquiera disfrutar la etapa en la que se encuentran, como que rápido decimos: - bueno finalmente ya aprendió sentarse, ahora si sigue que gatee, y no le damos oportunidad de nada, siempre queremos llevarlo un paso adelante.
Yo te recomiendo que aprendas a disfrutar cada momento pues cada etapa es única e irrepetible. No entres en competencia en lo referente al desarrollo de tus hijos. No se trata de jugar carreras contra nadie, cada hijo va creciendo a su ritmo y los ritmos de unos y otros son diferentes.
Y si crees que pasar tiempo encorvado o agachándote será sólo por enseñar a caminar a tu nuevo retoño, te equivocas, pues también será ahora cuando comiences a ver juguetes regados por toda la casa ya que en menos que lo imaginas, el bebé habrá descubierto lo divertido que es lanzar cosas por los aires, al final de cuentas tiene un par de progenitores que estarán dispuestos a ir por ellas para traérselas de regreso para volver a iniciar el juego.
Es un alivio, conocer a otras personas que están pasando por el mismo proceso que tú, y seguramente por la igualdad de circunstancias, sucede que alguien totalmente desconocido, se puede convertir ahora en tu mejor amigo.
Cuando los bebés crecen van siendo cada vez más divertidos, la realidad es que cuando son recién nacidos o de pocos meses, son casi casi de ornato, ahí los dejas y ahí se quedan, esto es porque su capacidad de desplazamiento todavía no se ha desarrollado, y su comunicación consiste en llorar o no llorar. Y por más que los padres, abuelos y tíos les hablemos y les hagamos muecas ellos simplemente están ahí, tranquilos si se sienten amados y seguros, y berreando si se sienten inseguros, con hambre o con alguna molestia.
Después de unos meses, los bebés comienzan a reconocer a los padres y a descubrirse a sí mismos, se dan cuenta que tienen manos y pies y pasan largos períodos viéndoselos. También comenzará una nueva forma de comunicación que a los adultos nos resulta fascinante. El bebé sonríe ante ciertos estímulos.
Los meses siguen pasando y con ellos van llegando nuevas actividades, juegos nuevos, nuevas tallas de ropa, las papillas, los biberones gigantes, y de pronto notarás que el bebé, ya se puede sentar solo sin irse de lado. En los intentos previos a esta etapa seguro te sucederá que lo sientas y lo dejas como en equilibrio mientras volteas buscando a tu pareja para decirle emocionado:
- ¡Ya se sienta sólo!
y todavía no acabas de decir “sólo” cuando escuchas el cabezazo contra el suelo seguido de un emotivo llanto, que te regresará de golpe a la realidad. En esta época y por los siguientes 5 o 6 años, tendrás a la mano un nuevo aliado, la pomada de árnica. Alivia el dolor y desaparece los chipotes rápidamente, con ello evitarás preguntas incómodas como:
- ¿Pues qué le pasó a tu niño en la frente? Porque eso no parece piquete de zancudo…
Antes de que cumpla el año de nacido, el bebé aprenderá a desplazarse por sus propios medios, ya sea reptando, gateando o incluso caminando, en esta etapa los padres desarrollamos la capacidad de identificación de zonas de riesgo, en cuanto entras en un lugar nuevo, comienzas a ubicar contactos eléctricos a baja altura, aristas, desniveles, rampas, y objetos que puedan quebrarse, y que se encuentren a menos de 1 metro de altura.
Así como huecos y barandales por donde quepa la cabeza o la criatura entera so pena de no volverlo a ver. En esta edad el inocente ya va y viene por todo el territorio que tenga a su alcance, aquí es cuando sube, baja, engulle, succiona, lame, inserta, empuja y jala libremente todo lo que encuentre a su paso.
Aquí comienza una de las etapas más agotadoras para los padres, pues literalmente no pueden perder de vista al chiquillo que ahora es todo un explorador de lo que para él son nuevos territorios. Será común que como padre o madre del bodoque, te duela la espalda de andar tanto tiempo encorvado tratando de enseñarlo a gatear y a caminar, aquí una recomendación querido Pablo; salvo que exista algún impedimento de salud, todos los bebés tarde o temprano aprenden a caminar, así que no seas desesperado y dale su tiempo, no comas ansias. Como vivimos en un mundo donde todo va de prisa y todo queremos que suceda al instante, a los padres nos gana la desesperación por ver cómo nuestros hijos pasan a la siguiente etapa, sin siquiera disfrutar la etapa en la que se encuentran, como que rápido decimos: - bueno finalmente ya aprendió sentarse, ahora si sigue que gatee, y no le damos oportunidad de nada, siempre queremos llevarlo un paso adelante.
Yo te recomiendo que aprendas a disfrutar cada momento pues cada etapa es única e irrepetible. No entres en competencia en lo referente al desarrollo de tus hijos. No se trata de jugar carreras contra nadie, cada hijo va creciendo a su ritmo y los ritmos de unos y otros son diferentes.
Y si crees que pasar tiempo encorvado o agachándote será sólo por enseñar a caminar a tu nuevo retoño, te equivocas, pues también será ahora cuando comiences a ver juguetes regados por toda la casa ya que en menos que lo imaginas, el bebé habrá descubierto lo divertido que es lanzar cosas por los aires, al final de cuentas tiene un par de progenitores que estarán dispuestos a ir por ellas para traérselas de regreso para volver a iniciar el juego.
domingo, 19 de abril de 2015
"10 AÑOS no son nada... son todo" El Bebé Crece (Capítulo XVIII)
Conforme va pasando el tiempo, querido hijo, te darás cuenta de que aquello que al principio te costaba tanto trabajo, ahora son actividades que has incorporado a tu vida diaria.
Tareas como bañar al bebé, cambiarlo, prepararle sus alimentos, subirlo y bajarlo de la carriola o del auto, llevarlo y traerlo, en fin, te has vuelto un experto en este tema. Parece mentira, pero recordarás con gusto la vez que intentaste plegar una carriola y tuviste que pedir apoyo al dependiente de la tienda, ahora esa tarea te parecerá de lo más sencillo y la podrás hacer con una sola mano mientras con la otra detienes al bodoque.
¿Preparar biberones?, eso cualquier barman que se haga respetar lo debería saber hacer… calientas el agua, le pones el polvo correspondientes, agitas y listo, como recién salido de la vaca.
Y ni qué decir de cambiar un pañal. Si antes te parecía que era algo sucio que jamás ibas a hacer, sorpréndete, pues quizá llegue el día en que lo hagas con una sola mano mientras con la otra detienes un cronómetro y tratas de batir tu propio récord.
El tema es que cuando la criatura crece, experimentas cosas nuevas. Y es lógico pensar que todas esas nuevas experiencias las vas a querer compartir con alguien. Por eso es sumamente importante que las parejas en esta etapa, convivan con otras parejas que esté viviendo un proceso similar.
Qué frustración es querer platicar temas de niños, cuando no tienes a nadie interesado en el tema, ya sea porque los demás pasaron por esa etapa hace varios años, o porque los demás todavía no llegan a esa etapa en la que tú te encuentras.
Imagina la situación en la que alguien que todavía no es mamá, te hace un simple cumplido:
Imagina la situación en la que alguien que todavía no es mamá, te hace un simple cumplido:
- Qué lindo tu bebé…
- Gracias, la verdad si, está bien lindo y bien grande, ya pesa casi 5 kilos, y apenas tiene 4 meses, 2 semanas y 3 días, y mira, ya se toma todo el biberón completo… no sabes lo buenísimos que salen los de esta marca… y mira sus pañaleros, ya casi no le quedan… híjole creo que ya se ensució… ¿No hay problema si lo cambio aquí verdad?...
- Gracias, la verdad si, está bien lindo y bien grande, ya pesa casi 5 kilos, y apenas tiene 4 meses, 2 semanas y 3 días, y mira, ya se toma todo el biberón completo… no sabes lo buenísimos que salen los de esta marca… y mira sus pañaleros, ya casi no le quedan… híjole creo que ya se ensució… ¿No hay problema si lo cambio aquí verdad?...
Y mientras la nueva mamá habla y habla, la pobre chica arrepentida de haber abierto la boca, no dejará de preguntarse por qué no habrás dicho simplemente “Gracias”.
De igual manera sucede cuando la interlocutora le lleva años de experiencia a la nueva mamá:
- Qué lindo tu bebé…
- Gracias, la verdad si, está bien lindo y bien grande…
- Pues que bueno que estés tan contenta, porque no sabes lo que te espera… nada más deja que empiece a comer papilla, a gatear, a caminar y a comerse la tierra de las macetas… ahí te quiero ver… Ay chula, no sabes todo lo que te falta…
- Gracias, la verdad si, está bien lindo y bien grande…
- Pues que bueno que estés tan contenta, porque no sabes lo que te espera… nada más deja que empiece a comer papilla, a gatear, a caminar y a comerse la tierra de las macetas… ahí te quiero ver… Ay chula, no sabes todo lo que te falta…
Y la pobre mamá nueva, sentirá que su experiencia por extraordinaria que sea, no impresiona a nadie. Así que lo mejor para mantener el ánimo y la buena vibra en una mamá nueva, es la convivencia con otras mamás nuevas iguales que ella. Así se generará una espiral ascendente de mujeres interesadas en el mismo tema con emociones, angustias y achaques similares, pero también con una nueva experiencia de vida en la que se ven realizadas y que las vuelve únicas e irrepetibles.
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domingo, 8 de marzo de 2015
"10 AÑOS no son nada... son todo" El Nacimiento del Bebé (Capítulo XVII)
Querido hijo.
Por situaciones como las comentadas anteriormente, es importante que los padres
con hijos pequeños, convivan con otras parejas que estén viviendo situaciones
similares a las de los padres primerizos. Esto ayudará mucho a que los padres
se relajen, pues tendrán la seguridad de saber que no son los únicos que están
pasando por esa experiencia. Además se apasionarán por el tema del bebé justo
con otra familia que está viviendo una situación parecida.
Claro que
encontrar a otra familia o pareja con un hijo de la misma edad que el tuyo, te
lleva a otro posible conflicto que puede ser tan serio como absurdo. Prepárate para las competencias entre papás y
mamás, para ver cuál hijo es mejor que el otro…
-
¿Y tu niño ya duerme toda la noche?
-
No,
todavía no.
-
Mmmmm,
pues el mío ya…
Y ejemplos así habrá al por mayor:
-
Mi
niño ya se toma 8 onzas de leche
-
Pues
el mío se toma 12…
-
Pero
el mío ya detiene la cabecita solo y el tuyo no, quizá le estás dando demasiado
alimento…
-
Mmm…
(pero el mío está más bonito) – esto generalmente no lo dices, pero claro que
lo piensas…
Lo cierto es
que cada niño lleva su proceso de crecimiento y así como los adultos somos
todos distintos, los niños también lo son, cada uno lleva su propio ritmo. Eso
cualquiera lo entiende, excepto los padres, que son capaces de hacer hasta lo
imposible con tal de que su hijo “no se quede atrás”
De todos es bien sabido que acostumbrarse al nuevo miembro de
la familia no es fácil. Demanda esfuerzo físico, mental y emocional. Así que la
pareja deberá prepararse para lo que viene: el cansancio y la depresión
postparto.
El cansancio llega porque llega. Y se debe a que el trabajo
de cuidar al bebé no se termina y el cansancio se va a cumulando, de tal forma
que a las 2 o 3 semanas de nacido el chamaco, los padres ya no pueden más. Generalmente esto
se da cuando la novedad del bebé ya está pasando a segundo término, por tanto,
las visitas y los apoyos de las abuelitas, tías y amigas son cada vez menos,
también es común que la pareja vuelva a su rutina de trabajo normal y por
consiguientes las tareas y la carga de trabajo aumentan.
Si la pareja resuelve que sólo uno de los cónyuges va a
trabajar para que el otro se encargue del bebé, deberán hacer ajustes en su
presupuesto, toda vez que antes tenían 2 sueldos para 2 personas, y ahora
tendrán 1 sueldo para 3. Lo veas como lo veas, hay que hacer algunos ajustes al
estilo de vida.
La depresión post parto es un tema que suele afectar a las
mujeres en forma directa, pero que los hombres debemos aprender a manejar. La
depresión es un estado emocional en el que la madre del bebé suele caer por
episodios, su origen está fundamentado en varias cosas: como la angustia de no
ser una buena madre, la angustia de no haber podido conservar el cuerpo que
tenía antes del embarazo, el sentimiento de saber que ahora está atada a una
personita nueva que antes no figuraba en el mapa, y en algunos casos, la falta
de solidaridad de la pareja en caso de que la hayan dejado con la
responsabilidad del bebé al 100%.
En esta etapa, querido hijo, así como en los momentos de
mayor sensibilidad durante el embarazo, hay que hacerle sentir a la mujer, que
estamos dispuestos a apoyar sin límite en todo lo relativo al bebé, con tal de
que ella se sienta mejor. Digamos que es como si el embarazo no hubiera
terminado aún.
domingo, 1 de marzo de 2015
"10 AÑOS no son nada... son todo" El Nacimiento del Bebé (Capítulo XVI)
Bien,
querido Pablo, en uno de los capítulos anteriores, te prometí que te explicaría
la forma más sencilla de bañar a un bebé. Pues aquí la tienes.
Métase a
bañar en la regadera cualquiera de los cónyuges con una camiseta puesta y
cargue al bebé con una mano mientras con al otra lo enjabona y lo enjuaga.
Listo, así de fácil. El otro cónyuge se encargará de recibirlo de la regadera
con una toalla y procederá a secarlo y cambiarlo.
Créeme que
eso es mejor que traer la bañera y ponerla en un lugar seguro y a suficiente
altura para no estar agachado tanto tiempo. Poner agua fría en la bañera y agua
a calentar en la estufa, hasta que tenga la temperatura correcta. Mezclar las
aguas, verificar la temperatura, encuerar al niño y meterlo sin soltarle la
cabeza. Tomar el champú, abrirlo, ponerlo directamente en la cabeza del crio,
frotarlo y cerrarlo con la única mano que tienes libre; pues con la otra estás
evitando que el bebé se ahogue.
Cuidar que el champú no llegue hasta los ojos
del bebé porque si comienza a llorar y lo quieres enjuagar, verás que no
cuentas con agua limpia, pues para estas alturas ya toda el agua está llena de
espuma. Luego tomarás el jabón y seguramente se te resbalará y caerá dentro de
la bañera y debajo del niño. Aquí recordarás que compraste una esponjita de
Whinny Poo, pero no podrás usarla, porque una mano la tienes en la cabeza del
niño mientras con la otra sigues buscando el jabón. Cuando por fin encuentras
el jabón te das cuenta de que levantaste tanto al niño que seguro ya le dio
frio, porque como no llenaste bien la bañera, le quedó medio pecho de fuera.
Si a la
criatura con el frío se le ocurre chapotear, tu cuarto y tu ropa quedarán
ligeramente empapados. Pero eso también habrá sido tu culpa. Ahora llega el
momento de enjabonarlo rápidamente pero como ya te duele la espalda, terminarás
por hacerlo con la pura mano porque el jabón ya se escapó de nuevo.
Finalmente
hay que enjuagarlo, y para ello debiste reservar agua limpia en algún
recipiente que deberás tener a la mano cuidando que no se haya enfriado de más.
Una vez
escurrido el pequeño, lo envuelves en una toalla, lo secas y lo cambias. Pero
todavía no has terminado, ahora hay que sacar la bañera llena de agua jabonosa,
lo cual no es tarea nada sencilla y después tendrás que secar el piso que se haya mojado y cambiarte
de ropa. Así de sencillo es bañar a un
bebé en una bañera.
Después de
haberte explicado las dos formas, ya tú decide cómo lo quieres hacer.
En esta etapa
del matrimonio, verás que toda la dinámica familiar gira en torno al bebé,
horarios, lugares de visita, costumbres, rutinas, todo. Y es natural, pues la
familia tiene un nuevo miembro que requiere toda la atención.
También será
necesario tomar una decisión importante, que conviene haberla platicado en
pareja antes de tener al bebé, pero si por algún motivo no lo hicieron, la
decisión ya no puede esperar más. La pregunta es: ¿El bebé va a ir a una
guardería o alguno de los cónyuges se va a encargar de él de tiempo completo, o
si se va a quedar con algún familiar mientras la pareja trabaja?
Esta
decisión, como todas las fundamentales en el matrimonio, la tendrán que
resolver juntos como pareja, de lo contrario siempre habrá una parte que impone
y otra que se resigna y eso no es perdurable. Lo ideal es que la decisión sea
común y pensando en lo que sea mejor para su proyecto de vida familiar.
Aquí te
recomiendo que pongas todo tu empeño en aprender algunas habilidades que hasta
ahora no habían sido necesarias, como saber cambiar un pañal, preparar un
biberón, hacer eructar al bodoque
después de haber comido o arrullarlo para dormir.
Antaño estas actividades eran
generalmente hechas sólo por las mamás, sin embargo, actualmente las parejas y
la sociedad en general pugnamos por reconocer la igualdad como uno de los
derechos más justos de nuestra sociedad. Así que te recomiendo que aprendas
rápido y que además, aprendas a disfrutarlo porque de todas formas lo tendrás
que hacer.
Sea cual sea
la decisión que tomen sobre quién cuidará al bebé, se darán cuenta de que la
criatura crece en menos que canta un gallo.
Conforme los
padres vamos aprendiendo cómo cuidar a un bebé, consideramos que a toda la
gente le interesa saber nuestros avances, y entonces nos dejamos llevar por ese
deseo de que la gente sepa todo lo que nosotros sabemos sobre nuestro hijo.
-
¿Cuántos
años tiene tu bebé?
-
Un
año, ocho meses, tres semanas y dos días… la próxima semana cumple un año y
nueve meses, el martes; para ser exacto.
Situación
que al que preguntó le importa un cacahuate, sólo está haciéndonos conversación
y nosotros creemos que en verdad le interesa saber tanto detalle.
-
Ah,
¿y ya come de todo? – te preguntarán sólo por amabilidad.
-
No,
¿cómo crees?, a esta edad todavía no es recomendable darle huevo ni fresas,
porque producen alergias, ni tampoco chocolate, claro que verduras y frutas
también, de todas, y no sé si sepas pero
primero hay que darles la verdura, porque si les das la fruta después ya no
quieren las verduras…
-
Órale…
Y
situaciones embarazosas como :
-
Oye,
creo que a tu niño hay que cambiarle el pañal – alguien te lo sugerirá como
pidiendo clemencia…
-
¿Si?,
¿de verdad?, no lo había olido, es que yo ya me acostumbré, bueno aquí se lo
cambio, total no huele tan feo…
Por favor, seamos
conscientes de que el niño es un encanto, sólo para los padres, para el resto de
la gente, es un bebé como cualquier otro, y por lo tanto, se espera que los
padres se hagan cargo de ellos.
miércoles, 18 de febrero de 2015
Oración Diaria
Oración Diaria
Gracias te doy, mi Señor.
Por todo lo que me das y todo lo que me privas.
Gracias doy por la esperanza y la luz del nuevo día.
Por mis padres, mis hermanos y por toda la familia.
Gracias doy por la esperanza y la luz del nuevo día.
Por mis padres, mis hermanos y por toda la familia.
Gracias por la libertad que día a día me brindas,
de actuar acorde al ejemplo que nos diste con tu vida.
Dame el valor necesario, dame la sabiduría
para poder decidir, como tú decidirías.
de actuar acorde al ejemplo que nos diste con tu vida.
Dame el valor necesario, dame la sabiduría
para poder decidir, como tú decidirías.
¿Y qué más puedo pedirte?, si recibo cada día
más de lo que necesito y a manos llenas me brindas.
más de lo que necesito y a manos llenas me brindas.
Pero tres cosas te pido; - que tu bondad lo permita -
que abras mi corazón a tu palabra bendita,
y que tenga sed de ti, cuando una duda me asista,
y aprenda a reconocerte en mis hermanos que gritan;
muchas veces en silencio cuando ayuda necesitan.
que abras mi corazón a tu palabra bendita,
y que tenga sed de ti, cuando una duda me asista,
y aprenda a reconocerte en mis hermanos que gritan;
muchas veces en silencio cuando ayuda necesitan.
Y en dispar correspondencia de todo lo que me brindas
te doy lo único que tengo: “Lo que me resta de vida”,
para que guíes mis pasos, y estés en mi pensamiento,
hasta que exhale mi cuerpo, el último halo de vida.
te doy lo único que tengo: “Lo que me resta de vida”,
para que guíes mis pasos, y estés en mi pensamiento,
hasta que exhale mi cuerpo, el último halo de vida.
domingo, 15 de febrero de 2015
"10 AÑOS no son nada... son todo" El Embarazo (Capítulo XIV)
A la par de
estos nuevos achaques, se presenta un nuevo fenómeno para la pareja, la
necesidad de “hacer el nido”. Aquí el
bebé todavía no llega, pero su presencia ya se siente y se empieza a ver en la
casa. Poco a poco sus cosas van llenando la casa y finalmente habrá que
destinar su cuarto.
Ahora bien,
hijo mío, a ti te corresponde no perder el foco de la situación y saber
distinguir lo importante de lo superfluo.
Parecerá sencillo, pero con una carga emocional tan fuerte y los nervios
de ser papá, es fácil que uno cometa errores.
Acercándose
el nacimiento del bebé, necesitarás muchas cosas para su cuidado y protección
que jamás has comprado, sin embargo, toma en cuenta de que en el mercado
existen a la venta muchísimas cosas que en verdad no necesitas, así que no
caigas en todas las trampas de la mercadotecnia por que en principio, vas a
gastar más de lo necesario y en segundo te vas a llenar de mugres que no
requieres.
Si algún
amigo o familiar quiere organizarles una fiesta “baby shower” y te llegan a
pedir tu opinión, escoge que te regalen pañales y que sean de diferentes
tallas. Esos nunca estarán de más y siempre faltan.
Si vas a
comprar accesorios como carriolas, cunas, sillas para el auto, etc. Te
recomiendo que los compres pensando que los puedas utilizar con todos los hijos
que pienses tener, es decir, que puedan ser indistintamente para niña o niño. Bueno,
estoy entrando en recomendaciones muy básicas que nada te han de aportar, toma
las decisiones confiando en tu buen juicio, no en el de los vendedores, ni en los infomerciales. Pero sobre todo,
aprende de los demás pero no compitas con nadie, ni te compares con nadie.
Se dice que
el sentido común y el buen gusto, es lo que mejor se ha repartido en toda la
historia de la humanidad, pues nadie se queja de aquello que le tocó, por el
contrario, todo mundo parece estar satisfecho con el suyo, bien, pues es ahora
cuando ese conocimiento se ha de poner a prueba.
Recuerdo
cuando llegué a la casa y encontré un aparatejo nuevo junto a la bañera: - ¿Y esto qué es? – Pregunté – Es un termómetro
para saber si el agua de la bañera está caliente o fría. - Ah, ¿y
no basta con tocar el agua para saber si está fría o caliente? - volví a preguntar. Y se hizo un silencio.
Es obvio que
si bastaba, pero ninguna mamá primeriza estará dispuesta a aceptarlo. Es tanta
nuestra inseguridad en esta nueva labor, que preferimos que un aparato nos diga
si las cosas están bien o mal, porque nosotros nos podemos equivocar. Esto
parece cosa de risa, pero es verdad. Que si la piel del bebé no es como la
nuestra, que si el agua debemos que tocarla con el codo, que si las arañas
bailan tango, etc. En menos de una
semana (y haciendo uso de nuestro sentido común) nos dimos cuenta de que la
mejor forma de bañar a un bebé, es en la regadera donde nos bañamos los
adultos. Aquí te diré cómo, pero no ahora, sino cuando estemos hablando de la
llegada del bebé. Aquí terminaré diciéndote que no pretendas adquirir todo lo
que venden para el uso y cuidados del bebé, muchas cosas te las van a regalar y
algunas otras te darás cuenta de que no son tan necesarias. Simplemente piensa
que cuando nuestras madres nos criaron a nosotros la mayoría de las cosas que
ahora son “indispensables” antes ni siquiera existían y aquí seguimos.
Algo similar
ocurre con los métodos psicoprofilácticos, es decir aquellos que te entrenan
para un parto sin dolor, una especie de yoga a la cual puede asistir la mujer
sola, pero que siempre será mejor asistir en pareja. Nosotros fuimos en una
ocasión, y aunque creo que son buenos y ayudan mucho a que la mujer se prepare
física y mentalmente para el parto, influye mucho la calidad del instructor.
Recuerdo que en la única clase que asistimos, la instructora nos dijo que
cuando los niños nacen por el método convencional (como hemos nacido la mayoría
de nosotros) resulta una experiencia traumatizante para el recién nacido por el
hecho de venir al mundo en un gélido
quirófano lleno de lámparas y de personas desconocidas y por lo tanto es
mejor como ellos dicen.
También está
la moda de nacer dentro de una bañera gigante y con luz tenue para que el bebé
salga de la madre a un estanque de agua (como si fuera un delfín) y ya después
de que veas que no se ahoga lo sacas para que eche a andar su sistema
respiratorio.
Luego
vendrán a buscarte las promotoras de la liga de la leche, quienes argumentan
que no hay mejor alimento para el bebé que la leche materna a como dé lugar te
dirán que hay que amamantar a libre demanda y hasta que la criatura casi salga
de la primaria. Al fin mamíferos somos y como tales nos debemos comportar.
Luego
vendrán a ofrecerte que si quieres congelar las células madre del cordón
umbilical del bebé, pues quizá cuando tenga 80 años y tenga alguna enfermedad
rara, podrán descongelar las células
originales como si estuvieran nuevas y con eso se va a salvar.
En fin,
trato estos puntos de manera muy somera y en forma casi trivial sólo para que
sepas que existe todo un mundo de productos, servicios y mercadotecnia
alrededor del embarazo y la gestación. Yo confío en tu buen juicio, haz lo que
consideres conveniente de acuerdo a tu forma de pensar y a tu presupuesto.
Del último
período del embarazo, querido hijo, lo que te puedo decir es que cuando te
llegue el momento, tu estructura mental y tu código de valores se reacomoda en
forma que no lo hubieras pensado antes.
Recuerdo que antaño mi colección de libros era algo casi sagrado. Los
mantenía expuestos como si formaran un altar. Todo se mantuvo así hasta que
decidimos volver ese cuarto el cuarto del bebé. Ahí me di cuenta de que ningún
libro era tan importante como para quitarle el espacio a mi hijo. Así que uno a
uno fueron a parar a varias cajas que se fueron apilando para dar espacio al
nuevo miembro de la casa. ¿Cuánto me pudo? Nada. Mi forma de pensar se había adaptado a las nuevas circunstancias y
a partir de ahora mi nuevo hijo sería para mi más importante que cualquier
biblioteca.
Llegó la
hora de preparar la maleta con lo necesario para ir al hospital en cualquier
momento. Aquí se abre un gran paréntesis cuando escribo eso de “En cualquier
momento” muchas personas tratan de evitar las sorpresas y el estrés excesivo, y
entonces deciden programar los partos con fecha y hora. Así no se estresan los
papás ni el resto de los familiares, no se corren riesgos de que alguno de los
médicos no esté en el momento que se le necesita o que el quirófano esté
ocupado, nada de eso. Aquí todos se ponen de acuerdo para sacar al chamaco que
ni se entera que va para afuera. Pero aunque las cosas se planean, la
naturaleza de vez en cuando nos juega sus travesuras así que deberán estar
listos por si algo inesperado se presenta.
Otras
parejas preferirán esperar a que llegue el momento en forma natural, y en tal
caso, deberán ser conscientes de que esto puede ser a las 4 de la mañana si el
chamaco resulta madrugador. Bueno pues a esa hora todo el mundo a tu alrededor
se pone en acción y se generan las
mejores y más emocionantes historias de nacimientos. Una vez más, esta será una
decisión de la pareja, asesorada por su equipo de médicos.
Repito, si tener hijos forma parte de tu plan de vida, te
deseo buena suerte…
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